El
pintor y escultor Agustín Ibarrola realiza sobre los bloques de hormigón
que conforman la escollera de defensa del puerto pesquero de Llanes su
obra de mayor envergadura. A decir de sus palabras, la actuación,
constituye el "mayor reto al que me he enfrentado, convirtiendo la
escollera del puerto llanisco en una gigantesca escultura policromada de
infinitos escorzos". A petición del alcalde de Llanes, Ibarrola pintó la
superficie de los bloques de hormigón plasmando, según su propia
interpretación, el paisaje, la cultura y el modo de vida de los
llaniscos a lo largo de la historia. Los temas, tanto figurativos como
no figurativos, son engarzados por una estructura ajustada a la
geometría de los cubos y a la discontinuidad de sus aristas, prismas y
superficies. Las pinturas que se emplearon en los cubos de la memoria se componen de múltiples composiciones, para
ser observadas desde los más diversos puntos de vista próximos o
lejanos, desde tierra o desde el mar. Con esta obra el espigón del
puerto pesquero de Llanes tiene, según Agustín Ibarrola, un fuerte
impacto internacional, tanto por sus dimensiones como por su
originalidad y, también, "porque es mi obra más poderosa". Con esta
actuación, Llanes se convierte en el eje central de la actuación de
Ibarrola en la cornisa Cantábrica, tras sus obras en el bosque de Orna
(Vizcaya) y el entorno del pueblo de Allariz (Galicia). Llanes dispone,
además, de un elemento diferenciador de gran espectacularidad y
originalidad, y de un indudable valor artístico. El proyecto se
ejecutará en dos fases. La primera, comienzo en el mes de julio y
finalizo en septiembre. La segunda, se llevará a cabo el verano del 2002
después de que se refuerce con nuevos bloques de hormigón la parte Norte
del dique. La empresa danesa Hempel, con fábrica en Cataluña, sirvió
desde su distribuidora en Gijón la pintura y el apoyo técnico necesarios
para la realización del proyecto. La empresa danesa dispone de una
división especializada en pinturas para plataformas petrolíferas,
barcos, buques, etcétera. Agustín Ibarrola cuenta con un equipo de
trabajo para acometer la ejecución de este importante reto artístico. El
grupo encargado está integrado por tres jóvenes artistas llaniscos,
cinco trabajadores de la empresa de pinturas local Juan Ángel Pedrayes y
la también empresa llanisca Aguamar, que se encarga de la limpieza
previa de los bloques a intervenir. En este equipo de "Los cubos de la
memoria" junto a Ibarrola se encuentran algunos prometedores artistas
locales: Jorge Ayús Sobrino, natural del pueblo llanisco de Pancar y
residente en Gijón; Carlos Rodríguez y
Francisco
Miyares Díaz "Kiko",
ambos naturales de la capital del municipio. Los tres han realizado
numerosas exposiciones pictóricas y atesoran un prometedor futuro
artístico tanto dentro como fuera de las fronteras asturiana.
Ibarrola puede ser catalogado sin lugar a duda como uno de los artistas
plásticos más importantes del siglo XX.
Los cubos de la memoria en Llanes es un sin fin de colorido, todo el que
viene a visitar y conocer los pueblos del oriente asturiano
no puede marchar sin ver los cubos de la memoria
de la
Villa de Llanes .